El plástico: problemática y soluciones
El plástico ha revolucionado la forma de vida del ser humano desde el Siglo XX por ser barato, práctico y accesible, pues de fabricación humana como subproducto del petróleo principalmente, puede elaborarse en enormes cantidades con gran facilidad y bajo costo. Sin embargo, no todo es paraíso cuando hablamos de su amplia utilización, ya que como sociedad tenemos ya que tomar decisiones razonadas y llevar a cabo acciones urgentes para continuar con su uso sin provocar los impactos ambientales actuales, resultado de una eliminación inadecuada, que hasta ahora se ha traducido en contaminación de aguas y suelos.
Se conoce coloquialmente como plásticos, a ciertos tipos de materiales sintéticos obtenidos mediante fenómenos de polimerización o multiplicación artificial de los átomos de carbono en largas cadenas moleculares de compuestos orgánicos, derivados por lo general del petróleo, aunque algunos se pueden obtener a partir de otras sustancias naturales como maíz, papa, caña de azúcar, entre otros. El plástico que proviene del petróleo pasa por un proceso de petroquímica básico que genera resinas sintéticas, con las que se pueden producir además pinturas, adhesivos, impermeabilizantes u otros derivados como son el polietileno, poliestireno, polipropileno, polietileno tereftalato (PET) y el poli vinil cloruro, productos presentes en casi toda lo que consumimos cotidianamente, ya que su cadena productiva incluye a alimentos, bebidas, farmacéutica, automotriz, electrónica, zapatera, vestido, etc.
A ese respecto, existen más de cincuenta tipos diferentes de plásticos, dentro de los cuales seis son los más comunes:
Se conoce coloquialmente como plásticos, a ciertos tipos de materiales sintéticos obtenidos mediante fenómenos de polimerización o multiplicación artificial de los átomos de carbono en largas cadenas moleculares de compuestos orgánicos, derivados por lo general del petróleo, aunque algunos se pueden obtener a partir de otras sustancias naturales como maíz, papa, caña de azúcar, entre otros. El plástico que proviene del petróleo pasa por un proceso de petroquímica básico que genera resinas sintéticas, con las que se pueden producir además pinturas, adhesivos, impermeabilizantes u otros derivados como son el polietileno, poliestireno, polipropileno, polietileno tereftalato (PET) y el poli vinil cloruro, productos presentes en casi toda lo que consumimos cotidianamente, ya que su cadena productiva incluye a alimentos, bebidas, farmacéutica, automotriz, electrónica, zapatera, vestido, etc.
A ese respecto, existen más de cincuenta tipos diferentes de plásticos, dentro de los cuales seis son los más comunes:
1-Polietileno teriefalato (PET)
2-Polietileno de alta densidad (PEAD)
3-Cloruro de polivinilo (PVC)
4-Polietileno de baja densidad (PEBD)
5-Polipropileno (PP)
6-Poliestireno (PS)
2-Polietileno de alta densidad (PEAD)
3-Cloruro de polivinilo (PVC)
4-Polietileno de baja densidad (PEBD)
5-Polipropileno (PP)
6-Poliestireno (PS)
Según el reporte 01-04-04-11 llamado “Estadísticas del Sector Plástico” en la sección Materia Prima Petroquímicas (Resina) elaborado por la Asociación Nacional de la Industria del Plástico, A.C. (ANIPAC) en el 2010, el Consumo Aparente Total de Materias Primas Petroquímica (Resinas) en México fue de 4.701.114 toneladas.
Los principales beneficios de los plásticos son su bajo costo de producción, resistencia, impermeabilidad a los gases y agua, transparencia, capacidad de sellabilidad e impresión, lo cual los hace altamente cotizados, pero estas mismas características de resistencia y durabilidad que vuelven al plástico tan útil y económico, pueden ser al mismo tiempo, un gran problema cuando se hace necesaria su eliminación.
Anualmente se producen varios millones de toneladas de plásticos en el mundo, de las cuales, más de un millón de toneladas se convierten en desecho, lo cual constituye todo un reto ya que la degradación de los plásticos es muy lenta. Por ejemplo, la descomposición de productos orgánicos como las cáscaras de fruta, tarda entre tres y cuatro semanas; la de las telas de algodón hasta cinco meses, mientras que el plástico puede tomar desde cincuenta hasta mil años.
El plástico, por su amplio uso, forma parte de los residuos sólidos urbanos que se generan en casas, comercios, instituciones y áreas públicas como componente cotidiano en la vida moderna en nuestro país. De acuerdo a las estadísticas proporcionadas por el Instituto Nacional de Ecología, la basura se clasifica de la siguiente manera: 40% orgánica principalmente residuos de alimentos, 15% papel y cartón, 8% vidrio, 5% plástico, 6% fierros, 5% aluminio, 4% materiales diversos, 4% trapos y ropa vieja, 3% pañales desechables y 6% de todo tipo de cosas.
Adicionalmente a la basura de los hogares, en México se consumen más de doscientas mil botellas de plástico cada hora, principalmente de refrescos y aguas purificadas, con una tendencia a usar cada día más esos empaques en bienes de consumo, lo que ha provocado que esta cifra se incremente día a día.
De acuerdo con un reporte del Packaging Machinery Manufacturers Institute (PMMI), la tendencia verde en el mundo impulsa cambios en los hábitos de los consumidores donde el plástico será el punto de partida de nuevas tecnologías, entre las que se encuentran envases más ligeros y sustentables.
Pero hasta que eso ocurra, sabemos que no se pueden eliminar de golpe los plásticos de la vida del hombre como muchos ambientalistas reclaman, ya que son la solución y el complemento para el desarrollo de otras áreas industriales como; la alimenticia, agrícola, eléctrica, mueblera, construcción electrónica, farmacéutica automotriz, etc., por lo que es necesario encontrar precisamente el punto de equilibrio ambiental donde los plásticos no sean tan criticados al tomarse en cuenta también el servicio social que aportan.
Por otro lado, sabemos que el poco o nulo control que por décadas se ha tenido con los residuos plásticos, ha provocado la contaminación de todo el planeta. Como referencia podemos mencionar la existencia de un cúmulo en el Océano Pacífico entre la costa de California y Hawai, que es dos veces mayor al tamaño del estado de Texas llamado “Plastic Island” y que es un vertedero de basura que se ha formado al depositar en ese sitio las corrientes marinas los desechos químicos vertidos al mar en zonas lejanas. Ignorado por décadas, es hasta ahora que su impacto ambiental se convierte en crítico, que se buscan medidas desesperadas, mismas que sin remediar aún nada, sólo causan confusión entre gobiernos, fabricantes, usuarios y sociedad en general.
Con miras a solucionar el exceso de uso de los plásticos, se han planteado incluso acciones extremas, como establecer para ellos impuestos especiales, lo cual únicamente dio como resultado la pérdida de empleos en ese sector productivo, sin disminuir necesariamente su consumo, mismo que ha incluso aumentado.
Algunas organizaciones opinan que la mejor opción es reciclarlo para no perder sus beneficios. Otros proponen el uso de biopolímeros producidos con recursos renovables como el maíz, papa, caña de azúcar o incluso volver a utilizar la celulosa, ya que los plásticos de este tipo son biodegradables.
Está claro que si pudiéramos reciclar todos los residuos plásticos, por supuesto que ésta sería la mejor opción, pero aquí es exactamente donde radica el problema, ya que contamos con una poca o nula cultura de reciclaje en conjunto, aunada a la incapacidad gubernamental o de la iniciativa privada por recolectar, separar y reutilizar el plástico, lo cual hace de esta opción un sueño muy lejano.
Clasifica tus plásticos,
Los principales beneficios de los plásticos son su bajo costo de producción, resistencia, impermeabilidad a los gases y agua, transparencia, capacidad de sellabilidad e impresión, lo cual los hace altamente cotizados, pero estas mismas características de resistencia y durabilidad que vuelven al plástico tan útil y económico, pueden ser al mismo tiempo, un gran problema cuando se hace necesaria su eliminación.
Anualmente se producen varios millones de toneladas de plásticos en el mundo, de las cuales, más de un millón de toneladas se convierten en desecho, lo cual constituye todo un reto ya que la degradación de los plásticos es muy lenta. Por ejemplo, la descomposición de productos orgánicos como las cáscaras de fruta, tarda entre tres y cuatro semanas; la de las telas de algodón hasta cinco meses, mientras que el plástico puede tomar desde cincuenta hasta mil años.
El plástico, por su amplio uso, forma parte de los residuos sólidos urbanos que se generan en casas, comercios, instituciones y áreas públicas como componente cotidiano en la vida moderna en nuestro país. De acuerdo a las estadísticas proporcionadas por el Instituto Nacional de Ecología, la basura se clasifica de la siguiente manera: 40% orgánica principalmente residuos de alimentos, 15% papel y cartón, 8% vidrio, 5% plástico, 6% fierros, 5% aluminio, 4% materiales diversos, 4% trapos y ropa vieja, 3% pañales desechables y 6% de todo tipo de cosas.
Adicionalmente a la basura de los hogares, en México se consumen más de doscientas mil botellas de plástico cada hora, principalmente de refrescos y aguas purificadas, con una tendencia a usar cada día más esos empaques en bienes de consumo, lo que ha provocado que esta cifra se incremente día a día.
De acuerdo con un reporte del Packaging Machinery Manufacturers Institute (PMMI), la tendencia verde en el mundo impulsa cambios en los hábitos de los consumidores donde el plástico será el punto de partida de nuevas tecnologías, entre las que se encuentran envases más ligeros y sustentables.
Pero hasta que eso ocurra, sabemos que no se pueden eliminar de golpe los plásticos de la vida del hombre como muchos ambientalistas reclaman, ya que son la solución y el complemento para el desarrollo de otras áreas industriales como; la alimenticia, agrícola, eléctrica, mueblera, construcción electrónica, farmacéutica automotriz, etc., por lo que es necesario encontrar precisamente el punto de equilibrio ambiental donde los plásticos no sean tan criticados al tomarse en cuenta también el servicio social que aportan.
Por otro lado, sabemos que el poco o nulo control que por décadas se ha tenido con los residuos plásticos, ha provocado la contaminación de todo el planeta. Como referencia podemos mencionar la existencia de un cúmulo en el Océano Pacífico entre la costa de California y Hawai, que es dos veces mayor al tamaño del estado de Texas llamado “Plastic Island” y que es un vertedero de basura que se ha formado al depositar en ese sitio las corrientes marinas los desechos químicos vertidos al mar en zonas lejanas. Ignorado por décadas, es hasta ahora que su impacto ambiental se convierte en crítico, que se buscan medidas desesperadas, mismas que sin remediar aún nada, sólo causan confusión entre gobiernos, fabricantes, usuarios y sociedad en general.
Con miras a solucionar el exceso de uso de los plásticos, se han planteado incluso acciones extremas, como establecer para ellos impuestos especiales, lo cual únicamente dio como resultado la pérdida de empleos en ese sector productivo, sin disminuir necesariamente su consumo, mismo que ha incluso aumentado.
Algunas organizaciones opinan que la mejor opción es reciclarlo para no perder sus beneficios. Otros proponen el uso de biopolímeros producidos con recursos renovables como el maíz, papa, caña de azúcar o incluso volver a utilizar la celulosa, ya que los plásticos de este tipo son biodegradables.
Está claro que si pudiéramos reciclar todos los residuos plásticos, por supuesto que ésta sería la mejor opción, pero aquí es exactamente donde radica el problema, ya que contamos con una poca o nula cultura de reciclaje en conjunto, aunada a la incapacidad gubernamental o de la iniciativa privada por recolectar, separar y reutilizar el plástico, lo cual hace de esta opción un sueño muy lejano.
Clasifica tus plásticos,
Una felcicitación esta muy completa su información y sí, el plástico es un mal necesario que poco a poco se tiene que ir sustituyendo y dandole un tratamiento especial para perjudicar lo menos posible al planeta.
ResponderEliminarMario http://caucachiapas.blogspot.com/
Excelente artículo, felicidades!! Hay que concientizar. En bién de todos. Reciclar estos productos es la opción más barato por mucho. Felicidades de nuevo.
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